El acoso sexual es un fenómeno social de múltiples y diferentes dimensiones, denunciado por distintas organizaciones e instituciones y constatado por distintas investigaciones que han evidenciado la existencia, extensión y gravedad en el ambiente laboral.
El acoso sexual puede ser sufrido tanto por hombres como por mujeres. Sin embargo, quizá la mujer es la principal víctima porque en el mercado laboral su situación es más de subordinación jerárquica o inestable en el empleo.
Mobbing
jueves, 7 de junio de 2012
miércoles, 23 de mayo de 2012
Características del acosador y la víctima
El acosador:
- El sujeto tiene una idea grandiosa de su propia importancia.
- Le absorben fantasías ilimitadas de éxito y de poder.
- Se considera especial y único.
- Tiene una necesidad excesiva de ser admirado.
- Piensa que se le debe todo.
- Explota al otro en sus relaciones interpersonales.
- Carece de empatía aunque pueden ser muy brillantes socialmente.
- Puede fingir que entiende los sentimientos de los demás.
- Tiene actitudes y comportamientos arrogantes.
- Autonomía
- Alta cualificación
- Empatía
- Popularidad
- Cierta Ingenuidad
- Dependencia Afectiva
Como prevenir el mobbing
La prevención actuará a distintos niveles:
Prevención primaria: Medidas cuyo objetivo es evitar tanto la aparición del acoso como las conductas violentas. Son medidas que se toman sobre las poblaciones: sobre la organización.
Prevención secundaria: Consiste en evitar las consecuencias del conflicto, la patología. Son medidas que se toman sobre los individuos y sobre las poblaciones.
Otras consecuencias
Las afecciones para la víctima son múltiples:
- Psíquicas.
- Físicas.
- Sociales.
- Laborales.
Consecuencias
El acoso no tiene las mismas consecuencias en todas las personas; ya que cada individuo es distinto y dispone de diferentes recursos de afrontamiento.
La sintomatología que presenta la víctima del acoso es muy diversa. Las principales alteraciones psicológicas que presenta el acosado son:
Causas
La relación y la educación del niño.
Factores culturales.
Factores de personalidad.
Abuso de determinadas sustancias.
Factores biológicos.
Enfermedades mentales.
Influencia de los medios.
Malas compañías.
Factores culturales.
Factores de personalidad.
Abuso de determinadas sustancias.
Factores biológicos.
Enfermedades mentales.
Influencia de los medios.
Malas compañías.
Fases
1ª. Fase de aparición del conflicto. Es, sin duda, el momento más difícil de definir y concretar para el acosado.
2ª. Fase de instauración de “mobbing”, en la que comienzan las conductas violentas o de hostigamiento, la víctima comienza a sentir dichas agresiones.
3. Fase de intervención de la dirección. Aparece aquí la figura del “chivo expiatorio”, lo que sucede en este estadio es que, al intervenir los superiores de la organización, el caso de “mobbing” aparece como “caso de la víctima” y no del acosador y ello debido al proceso anterior de estigmatización de la víctima.
4. Fase de solicitud de ayuda especializada externa y diagnóstico incorrecto.
Suele acudirse en busca de ayuda cuando es tarde. Además, “la víctima del acoso suele recibir de su médico de empresa, de cabecera, o del propio servicio de salud mental, una serie de diagnósticos erróneos o sólo parcialmente correctos, que incrementan su confusión y sufrimiento al hacerle sentir responsable de su propio acoso psicológico, victimatizándola.
5. Fase de salida o exclusión de la organización. Las personas que deciden continuar en su puesto de trabajo y afrontar los ataques, comienzan a caer en bajas sucesivas que se van incrementado a través del tiempo, con la “probabilidad de ser despedidas por una baja productividad o por sus reiteradas ausencias del trabajo”.
2ª. Fase de instauración de “mobbing”, en la que comienzan las conductas violentas o de hostigamiento, la víctima comienza a sentir dichas agresiones.
3. Fase de intervención de la dirección. Aparece aquí la figura del “chivo expiatorio”, lo que sucede en este estadio es que, al intervenir los superiores de la organización, el caso de “mobbing” aparece como “caso de la víctima” y no del acosador y ello debido al proceso anterior de estigmatización de la víctima.
4. Fase de solicitud de ayuda especializada externa y diagnóstico incorrecto.
Suele acudirse en busca de ayuda cuando es tarde. Además, “la víctima del acoso suele recibir de su médico de empresa, de cabecera, o del propio servicio de salud mental, una serie de diagnósticos erróneos o sólo parcialmente correctos, que incrementan su confusión y sufrimiento al hacerle sentir responsable de su propio acoso psicológico, victimatizándola.
5. Fase de salida o exclusión de la organización. Las personas que deciden continuar en su puesto de trabajo y afrontar los ataques, comienzan a caer en bajas sucesivas que se van incrementado a través del tiempo, con la “probabilidad de ser despedidas por una baja productividad o por sus reiteradas ausencias del trabajo”.
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